29 julio 2015

Anam Cara | Los Celtas y Las Almas Gemelas




La expresión gaélica " Anam Cara " se traduce como   "Alma Amiga ". Significa ese Ser al que se le podía hablar desde la Esencia misma. Lo más puro, porque trasciende incluso el cuerpo y sus convenciones. Dos "espíritus" amigos. 

Es ese alguien a quien podes birndarle tu Yo interior, tu mente y tu corazón. Alguien a quien revelarle lo más oculto y oscuro; lo más profundo. Alguien con quien ser vos mism@ es lo natural, lo que sucede inevitablemente. 
Las Aman Cara sienten algo recíproco y familiar. Sienten pertenencia y arraigo. Una identidad conjunta de lo más especial.

Una eterna y divina amistad. Un amor sin ataduras, que trasciende al tiempo y la muerte de los cuerpos.

Para los Celtas, como para todas las culturas ancestrales, el mundo eterno y el mortal son paralelos; y todo en el universo está unido, al margen incluso del espacio y el tiempo. Como un Círculo, donde todos los extremos se tocan.

La leyenda

Al principio de la vida, todas las almas salieron de una Alma única . Esta se dividió en dos; y a su vez estas dos en otras dos; y así sucesivamente, para poblar el mundo de almas.

A dos almas que nacieron de la división de una misma, las llamaban " Anam Cara " Almas Gemelas en definitiva.
Nacidas juntas de un mismo todo, sienten mucha pena en el momento de separarse, pues están muy arraigadas. Pero cada alma deberá llevar su camino por sí sola y separadas.... aunque ya eternamente se estarán buscando.
Las almas gemelas en cada vida pasan por la tierra para aprender algo. En cada uno de estos pasos beberán comprobar si consiguieron sortear todos los escollos colocados por las Diosas; si han aprendido todas sus enseñanzas. Si lo hab logrado, les permitiría volver a llevar un camino juntas.
Pudiera ser que no se encontrasen en una vida.... o varias de ellas. En ocasiones, se encontrarán de forma efímera, durando un sólo instante el encuentro.
Otras veces, se aportaran alguna enseñanza la una a la otra y proseguirán sus caminos de aprendizaje. 
Puede que durante una misma vida en la tierra, se vayan encontrando varias veces.
Y finalmente, las que ya estaban preparadas, volverían a quedar unidas definitivamente. Porque este es realmente su estado natural. El estado original.

Anam Cara siempre buscará el beneficio del otro. 
Y teniendo ya la certeza suceda lo que suceda, que ese vínculo, nunca desaparecerá. Porque nunca dejó de existir.

Así pues, los Anam Cara aparecen. No se eligen ni se piden. Simplemente se reencuentran y reconocen. Se reciben de forma incondicional y generan sinergia.

Cuando una persona se encuentra por primera vez con su Anam Cara, experimenta la extraña sensación de familiaridad; de conocerse con anterioridad; de saber cosas no dichas. Perciben una conexión única y particular porque se recordaban. De sincronicidad entre ellas; dos almas que se estaban buscando.

Según la leyenda solo podremos ver a nuestra Anamchara cuando nuestros Ojos sean Nobles. Y lo serán cuando nuestra Alma haya aprendido lo necesario para ello. Cuando estén preparadas.

Y así, finalmente, podremos "vislumbrar" una llama azul violácea sobre el hombro izquierdo de ella, del lado de su corazón.
Solo veremos esa llama en la persona de nuestra Anam Cara.


Sabemos que no estamos solos, que nunca estuvimos solos... 
que nunca estaremos solos.


Aithnichear duine air a chuideachd. (Traducción del gaélico antiguo: A un hombre se le conoce por su compañía.)
Gaby