03 junio 2015

#Teotihuacan | El viaje que lo cambió todo


Hace unos años, varios, tuve la oportunidad de conocer este increíble lugar y quiero hoy compartir con ustedes la experiencia. Al menos lo que sea posible a través de esta nota. 



Estando en México por trabajo (en uno de los muchos viajes que hacía al mes...) me encontré con un fin de semana varada en el DF. Y este no era para mi, hasta ese momento el ¨Gran Plan¨.  

El sábado por la mañana, desayunando en el hotel,  escucho a un señor que organizaba un viaje a la antigua ciudadela de Teotihuacan. No prestaba mucha atención hasta que oí que le decía a un hiperactivo grupo de lituanos, ¨si señor, pues claro incluye las pirámides!¨ 
Cambio de planes! Solté mi café y me apure a preguntar cuanto tiempo tenía para sumarme. A los 15´ estaba sentada en el transfer, cámara en mano.

Para mí, hasta ese momento sólo iba a aprovechar tiempo muerto mientras esperaba mi vuelo del día siguiente. POR FORTUNA ME EQUIVOQUÉ. 


A los pocos minutos de salir del caótico centro de Ciudad de México, nos encotramos con lo que hoy se ve como fusión de la colonia con las plazas Aztecas.
















Ya en la ruta, casi media hora antes de llegar se ve el Templo del Jaguar.

Es conmovedor, tiene mil años de historia (aunque al estar en este lugar se sienten millones de años de sabiduría) 












Siguiendo lo que el tour coordinaba, ingresamos por la Feria Indígena, un lugar donde desentiendes de Aztecas mantienen sus tradiciones y su arte místico.  Siguen extrayendo la Obsidiana como lo hacían sus antepasados, para usarla en ornamentos, herramientas de trabajo (principalmente morteros y cuencos, ambos para el uso de los chamanes) y para piezas de recuerdo que venden en esta feria a los curiosos como yo.




















Como pueden ver, obtienen este cristal mágico en todos sus colores, la que  abunda es la Obsidiana con oro. 
Por supuesto que compré mi pieza de recuerdo, un tótem de la diosa del mes de mayo (mi mes) que curiosamente es también la diosa de la salud, la subsistencia y por lo tanto de la fertilidad Chicomecóatl. Otro día les cuento la historia de viaje de mi tótem y las cosas que con el tiempo comprendí que esto significaba. 

Ya de salida de la feria, nos dirigimos a la antigua ciudadela. 


Ingresamos por el Patio de los Jaguares cede central de acceso al palacio de los reyes.  En este lugar las principales familias (que eran 13) votaban cada 13 años a su rey. Su calendario, con le que regía la cosecha y por lo tanto la vida de la comunidad, también era de 13 ciclos. los de la luna.  








Es a partir de este lugar donde todo empieza a tener sentido, estaba con mi cámara y mi bullicioso grupo de compañeros de tour.  Estaba sola con esa experiencia. Y pensé cuanto me gustaría compartirlo con la única persona que lo viviría desde un lugar parecido. El asombro!

En el palacio de Quetzalpapálotl, la sensacion fue estar frente a un poder tan grande que no tenía sentido intentar comprenderlo. Solo era necesario abrir los sentidos para aceptarlo. 




Puerta de ingreso al antiguo centro de rituales funerarios de ofrenda a los dioses.



Ya en las calles perfectas, del centro de la cuidadela vemos las dos piramides... 




A la de la Luna no se podía acceder porque había un grupo de arqueologos britanicos trabajando en un descubrimiento. Solo se podia acceder a la mitad. 





Durante todo la visita que duró más de seis horas, no podía dejar de mirar la pirámide del Sol. 
Esa inmensa mole de piedras que recuerdan en cada uno de sus peldaños cada instancia de esta vida y las próximas. (72 escalones enormes) Los aztecas los subían gateando para honrar al Sol dador de vida. 

Tomó una hora llegar a la sima, cada uno de los descansos son para reflexionar sobre donde estamos comos seres espirituales y hacia donde vamos. El guía al subir nos dijo, tomen el tiempo necesario en cada terraza, es importante que lo hagan al subir. Ya cuando bajen no podrán volver y al estar nuevamente al raz del suelo muchas cosas de su percepción de vida habrán cambiado.  Para mi en ese momento este señor tenia un delirio místico... pero cada vez menos respecto de la madrugada en el hotel. 

Tome aire y emprendí la escalada... 
Recordamenos que cada nivel tiene un significado y una representación


El suelo, antes de comenzar a subir, es la vida en la tierra. Lo que para las religiones occidentales podría ser el infierno y lo que para los que creemos en el universo, el lugar de aprendizaje... donde somos seres individuales y nos cruzamos a lo largo de nuestras vidas para aprender y enseñar. 


Luego, al llegar a la primer terraza nos encontramos en un lugar que nos aumenta la visión del todo... tenemos, por decirlo de algún modo, un TODO mas grande, mas amplio con mayores cosas que aprender y enseñar. El horizonte se amplía pero ya tenemos algunas cosas aprendidas que nos permiten reconocer que eso esta cerca aun.


Llegamos a la segunda terraza y ya ese TODO que nos parecía mas grande apenas se define, sabemos que es porque estuvimos ahí, podemos saber de que se trata. Con mirarlo sabemos que sigue estando ahí y nosotros un poco también. 


Finalmente la sima.  La sensación de completitud, de entender, de saber que se experimenta al llegar ahí, es mágica (aunque suene a frase hecha, no encuentro otro modo de describirlo).
Ese TODO al que estábamos conectados ya es parte de un TODO MAYOR, donde ni nosotros nos definimos bien porque somos mínimos en esa inmensidad. El único deseo es quedarse para siempre a ver como se suceden los días desde ese lugar.  Pero hay que bajar.


Ya de nuevo en el suelo, me di cuenta de que el guía no deliraba tanto y por supuesto que bajé con mas preguntas que respuestas a esas cosas que revise de mi vida en cada terraza. Una pareja española que compartía el tour estuvo todo el resto del viaje sin hablar. 

Cuando decía antes, que al darme cuenta que estaba viviendo esta experiencia sola, quise compartirla con la única persona que podría vivirla desde un lugar parecido, me refería a mi hermana Loly.
Es por esto que esta nota esperó hasta hoy para salir... este es el mejor lugar para compartirla.



Algunos al visitar este lugar visitan ruinas, otros hacen un tour autóctono sobre la vida de un pueblo cruel que sacrificaba gente, y otros, como yo... viven la experiencia espiritual que sin saber cómo, cambia sus vidas. 


abrazo.
Gaby